Mientras mejor te conoces te vas volviendo un poco más exigente, y mientras pasan los años también te vuelves más selectivo, tal vez no se lo que quiero, pero sí se lo que NO quiero!
Hola a todos, Mi nombre es Esthefanía Martínez, tengo 18 años y vivo en Puebla. Soy una de las personas que se apasionan por la vida, que se atreven a experimentar vivencias que hablen por sí solas, no soy exigente pero tampoco de fácil decisión y carácter, me encanta la playa de noche, ya que sin duda AMO escuchar las olas del mar cuando todo esta tranquilo, también me fascina la poca lluvia y los cielos estrellados. Detesto a las personas que juzgan sin antes conocerte y aquellas que sienten que en el mundo NO son nada. Hoy en día nuestro mundo tiene una muy cierta paradoja, gastamos más pero tenemos menos, compramos más pero disfrutamos menos. Tenemos mayor conocimiento pero menor capacidad de juicio, mejor medicina pero menor bienestar, Manejamos rápido, lloramos por todo, nos enojamos, nos desvelamos, leemos muy poco (algo que odio, pero sé que si lo hiciera mi vocabulario y cultura se extenderían un 100%) observamos todo el tiempo el televisor, nuestro pasatiempo favorito es el Internet lo cual, es nada más y nada menos que páginas como Factbook/twitter y cada día estamos más lejos de Dios.
Hemos duplicado nuestras posesiones pero perdido nuestros valores. Limpiamos el aire, pero se contamina nuestra alma. Conquistamos un átomo, pero no nuestros prejuicios. Hoy en día hay dos ingresos pero más divorcios, casas más lujosas pero hogares rotos. Aun así, gracias cada uno de mis tantos errores cometidos, la vida me ha enseñado lo que es mejor y lo que no, lo que se debe o no hacer, lo siento, debo admitir que aunque lo sepa y lo aprenda lo sigo haciendo, mmm pero que quieren que haga, simplemente la vida no viene con instrucciones. Así que el único consejo que puedo ofrecerles mis queridos lectores, es que se acuerden de pasar tiempo con las personas que más aman en esta vida y no me refiero a papás y hermanos, si no a aquellas personas que están presentes en su vida pero no en tus pensamientos; es decir, Los ABUELOS, no se te olvide recordarles lo mucho que los amas y quieres; abrázalos sin soltar y bésalos sin hostigar, por que cuando ya no estén, sentirás el sentimiento de preguntarte, por qué NUNCA lo hice? “Recuerda que la vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento, sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan”.
Aquí les dejo un pequeño fragmento, que me imagino va con muchas de nosotras J
Lo rico engorda. Lo lindo es caro. El sol que broncea, arruga.
...Y lo realmente bueno en esta vida, despeina…
Hacer el amor, despeina.
Besar a quien amas, despeina.
Viajar, correr, jugar, nadar, quitarte la ropa, despeina.
Cantar hasta quedarse sin aire, despeina.
Reírte a carcajadas, despeina.
Bailar hasta saber que fue mala idea ponerte tacones esa noche, te despeina
Así que si estoy despeinada...no preguntes por qué y mejor:
DEJA QUE LA VIDA TE DESPEINE! (Lo peor que puede pasar, es que al mirarte al espejo... y que tengas que peinarte de nuevo)
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